Que ningún término económico te deje KO. Atento a estos 10 términos que debes conocer a la hora de hipotecarte

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Son muchos los conceptos propios que lleva consigo la constitución de una hipoteca y, aunque en mayor o menor medida son comunes en nuestro lenguaje, no siempre tenemos claro en qué consiste cada término económico, lo que nos puede llevar a confusiones y errores en algo tan importante como la compra de una vivienda.

Por ello, si estás pensando en adquirir un inmueble, en Hipotecas.com te explicamos algunas de las palabras que seguro que escucharás durante la búsqueda de financiación:  

  1. Euríbor. Aunque es un término económico muy extendido, ¿sabes realmente de qué se trata? El Euríbor (Euro Interbank Offered Rate) es un índice de referencia oficial publicado por el Banco de España en base al cual se calculan el 70% de las hipotecas de tipo variable del país, según el Instituto Nacional de Estadística. Para su cálculo, el BdE utiliza las estimaciones que una veintena de bancos europeos realizan sobre el tipo de interés al que se prestan dinero entre sí y, de estos datos, elimina el 15% de los resultados más altos y el 15% de los más bajos, realizando una media sobre el conjunto restante. Ese resultado (que puede ser diario, semanal, mensual, anual…) es el que se aplica para saber los intereses que pagarás por el préstamo.  
  2. Provisión de fondos. Es muy posible que, al solicitar una hipoteca, la entidad de crédito te solicite una provisión de fondos, es decir, que adelantes una cantidad de dinero para hacer frente a los gastos de constitución de la hipoteca (tasación, notario, impuestos…). Una vez abonados y firmado el crédito, el banco te devolverá el sobrante, si lo hay.
  3. Capital principal. Este término económico se refiere a la cantidad prestada por la entidad de crédito sin tener en cuenta los intereses. Así, al solicitar una hipoteca de 100.000 euros, el principal sería esa cuantía, a la que hay que sumar los intereses que debes pagar por el préstamo, que se obtienen aplicando el tipo de interés al principal. La suma de estos dos conceptos, en función del plazo de amortización acordado, te dará la cuota mensual que tienes que abonar. Por tanto, en esa cuota mensual de la hipoteca estás pagando una parte de principal y otra de intereses; de hecho, en los primeros años, la mayor parte de la mensualidad son intereses, mientras que, conforme avanza la vida del crédito, el principal representa más porcentaje del total. Así, cuando realizas un desembolso extra para una amortización anticipada y parcial de la hipoteca, lo que estás haciendo es rebajar el capital principal adeudado, de modo que se rebajan los intereses de forma proporcional y, por tanto, se reduce la cuota o el plazo de amortización, según la opción elegida.
  4. Periodo de carencia. En términos generales, consiste en un periodo de tiempo (un mes, un año, etc.) durante el cual una de las partes queda eximida de una o varias de las obligaciones contraídas con la otra parte. Por ejemplo, algunos seguros de salud dan un periodo de carencia de unos meses, tiempo en el que el usuario no puede acceder a los servicios, evitando así que se contraten con motivo de un embarazo o una enfermedad. En el caso de las hipotecas, el periodo de carencia tiene lugar, normalmente, durante el inicio de crédito y supone que el hipotecado no abona nada (carencia total) o solo abona los intereses de la deuda, sin amortizar capital (carencia parcial) durante el plazo establecido. Eso sí, los intereses se calculan conforme a lo pactado.
  5. Intereses de demora. Este término económico entra en juego en el caso de impagos de la cuota de la hipoteca. Es decir, si dejas de pagar el crédito, la entidad te cobrará un porcentaje extra por el retraso. Con la nueva Ley de Crédito Inmobiliario, el interés por demora ha quedado establecido en el interés remuneratorio más tres puntos porcentuales.
  6. Productos vinculados y combinados. Otro de los conceptos que se está escuchando en los últimos meses a tenor de la reforma legislativa es el de productos o ventas vinculadas y combinadas. ¿En qué consisten? Se trata de todos aquellos productos (seguros de hogar, de vida, planes de pensiones…) que los bancos asocian a la hipoteca, ya sea como parte del mismo contrato (vinculados) o como un pack adicional (combinados). Con la nueva norma, las ventas vinculadas quedan prohibidas, aunque sí que permite que la entidad te ofrezca, por un lado, la hipoteca y, por otro, un paquete de estos productos que, de ser contratados, te reportan mejores condiciones crediticias.  
  7. Aval. Según el glosario del Banco de España, el aval es “una forma de garantía que consiste en el compromiso de una persona -avalista- de responder de la obligación contraída por otra -avalado- en caso de incumplimiento por parte de esta”. Al pedir una hipoteca, según tu solvencia financiera, la entidad puede solicitar un aval, de modo que si no haces frente a la deuda contraída, esta tercera persona responderá por ti con su patrimonio.  
  8. Certificado de saldo cero. Es un documento emitido por la entidad financiera que te acredita, frente a terceros, que la deuda hipotecaria contraída con el banco ya se extinguió, es decir, que has pagado completamente el préstamo.
  9. IBI. El Impuesto sobre Bienes Inmuebles (IBI) es un tributo de carácter municipal que debes satisfacer de forma anual por el mero hecho de ser propietario de un bien inmueble y que, sin perjuicio de las variaciones que presenta cada ayuntamiento, se sitúa entre un 0,04% y un 1,10% del valor catastral de la vivienda. En 2018, el importe medio nacional se situó en 315 euros, según el Consejo General de Economistas.
  10. Valor catastral. Y ya que lo hemos mencionado, el valor catastral representa la suma del valor del suelo y el valor de la construcción que la Administración Pública confiere a tu inmueble. Según explica la Dirección general del Catastro, para su cálculo se tienen en cuenta parámetros como la localización de la vivienda, la ejecución de la construcción o la evolución del mercado, entre otros. Es importante conocer este término económico, pues sirve como base para el cálculo de muchos impuestos, como el mencionado IBI, las rentas del IRPF o la plusvalía municipal.

¿Hay algún término económico que no consigues entender? En Hipotecas.com ponemos a disposición de nuestros usuarios su propio gestor, un profesional encargado de resolver -de forma presencial o telefónica- cualquier duda sobre el préstamo durante todo el proceso.  

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