¿Qué es una pérgola y cómo elegir la mejor para tu vivienda?

  /  Tu casa y Tú

Con la llegada del buen tiempo, los jardines y las terrazas se convierten en las estancias estrella de los hogares. Sin embargo, el sol y las altas temperaturas pueden llegar a ser excesivos en los meses más caluroso del año. En estos casos, existen sistemas para crear espacios de sombra con los que sacar el máximo partido al exterior de tu vivienda. En Hipotecas.com te explicamos qué es una pérgola y cuál es la que se adapta mejor a tus necesidades.

Qué es una pérgola y elementos similares

Etimológicamente, el término pérgola procede del latín y puede traducirse como balcón. Sin embargo, en la actualidad, la pérgola hace referencia a una estructura instalada en espacios abiertos sobre varios postes o columnas que soportan el peso de unas vigas longitudinales y/o transversales (durmientes) que conforman una cubierta reticulada.

No debemos confundir lo que es una pérgola con un cenador, pues en este segundo caso, el techo de la estructura presenta un aspecto similar al primero con la diferencia de que la techumbre sí está completamente cerrada. En el caso de las celosías, otro elemento propio de las zonas exteriores y parecido a lo que es una pérgola, el entramado es siempre en forma de red y se monta verticalmente, como una pared.

También es habitual hablar de pérgolas cuando uno de los laterales de la estructura colinda con la pared de la vivienda, aunque en este caso el término más apropiado es el de porche.

Características de las pérgolas

Existen infinidad de diseños de lo que es una pérgola, presentando aspectos muy diferentes según cada caso. No obstante, en términos generales, este elemento constructivo presenta las siguientes peculiaridades:

  • Estructura. La pérgola está formada por columnas, unidas en la parte superior por vigas que crean una sucesión o enrejado de postes abierto.
  • Cubierta. Si bien la superficie superior no está completamente cerrada, las pérgolas suelen ser complementadas bien con plantas trepadoras, que terminan creando una especie de techo natural, o mediante lonas y toldos que se ajustan a la estructura para crear una zona resguardada.
  • Ubicación. Su emplazamiento habitual es el exterior de las viviendas, es decir, jardines y terrazas, aunque también es habitual verlas en paseos y parques públicos.
  • Función. El objetivo principal de las pérgolas es múltiple. Por un lado, resultan muy decorativas -especialmente si se adornan con plantas trepadoras-; por otro, sirven como resguardo del sol; aunque también permiten delimitar una determinada zona del jardín, como un espacio para cenar, un chill-out o una senda, o cumplir la función de separador de ambientes.

Tipos de pérgolas

Dada la gran versatilidad de este elemento, el resultado final de qué es una pérgola va a depender de tus gustos y necesidades personales, pudiendo elegir entre una gran variedad de opciones:

  • En función del material de la estructura, lo más común es instalar pérgolas de madera o metal, aunque también encontrarás estructuras de piedra, hormigón o materiales sintéticos.  
  • Respecto al propósito que deseas cumplir con la pérgola, puedes decantarte por instalaciones para dar sombra en algún punto del jardín o la terraza o pérgolas meramente decorativas.
  • Atendiendo a la techumbre, existen pérgolas cubiertas o descubiertas. En el primer caso, la estructura se complementa con plantas o toldos para cubrir los huecos que dejan las vigas y crear una sombra consistente y uniforme. En el segundo, la pérgola se limita al armazón de columnas y vigas, quizá aderezado con algo de vegetación, y es más usado cuando la estructura se monta en una zona de paso en la que no se busca una sombra demasiado tupida.
  • Por su forma, dispones de pérgolas redondas, rectangulares, cuadradas o serpenteantes, con cubierta plana, a dos aguas, en forma de cúpula… Todo va en función de la ubicación que tengas pensada para este elemento y tus preferencias estilísticas.
  • En cuanto al estilo, en el mercado hallarás pérgolas de todo tipo: estructuras hechas con troncos y chamizo para ambientes rústicos; de hormigón y vidrio, para viviendas cosmopolitas; de madera rematadas con parras o hiedra para lograr un punto romántico…

Cuánto cuesta una pérgola

El precio de lo que es una pérgola varía notablemente entre unos diseños y otros. Los materiales, dimensiones y proceso de fabricación son factores que afectan en gran medida al presupuesto final.

Ahora bien, lo primero que debes decidir antes de adquirir este producto es si quieres una estructura personalizada y a medida, hecha por un profesional, o si prefieres comprar un pérgola prefabricada de las que se comercializan en tiendas especializadas.

En el primer caso, el precio oscila, según la web Habitissimo, entre los 918 y los 3.000 euros, presentando un coste medio de 1.676 euros por una pérgola a medida. En el supuesto de que optes por comprar una pérgola en algún comercio, los precios suelen ser más bajos para diseños básicos, pudiendo encontrar productos desde 100 euros. Eso sí, todo va a depender de las características de la pérgola, pues en Google Shopping se ponen a la venta modelos bioclimáticos que rozan los 7.000 euros.

Cómo hacer una pérgola

Tanto si decides personalizar la pérgola, como si acudes a una tienda, a la hora de confeccionar o seleccionar el diseño final es importante que tengas en cuenta los siguientes factores para que sea la estructura la que se adapte a tus hábitos de vida y no al revés:

  • Comprobar el terreno. En una terraza no tendrás este problema, pero es posible que el suelo del jardín presente irregularidades. Esto no quiere decir que tengas que renunciar a tu propósito, pero sí que deberás medir bien el terreno para ajustar las columnas y que todas las vigas queden alineadas.
  • Ajustar los materiales al clima. ¿Vives en una zona con cambios bruscos de temperatura? ¿Resides al lado del mar? ¿La pérgola irá en una finca en pleno corazón del Sur peninsular? Para que la estructura sea duradera, es aconsejable que adaptes los materiales a las condiciones climatológicas del lugar. Así, un armazón de hierro en la Costa terminará oxidado en apenas unos meses, pero en un punto seco del interior resistirá mejor e incluso creará una bonita pátina. Lo mismo ocurre con los elementos adicionales, como plantas o toldos. Por ejemplo, usar chamizo como techo para una terraza en una zona donde llueve continuamente hará que la techumbre se estropee rápidamente.
  • Fijar la ubicación. Para ello, analiza primero para qué quieres la pérgola. Si deseas crear un comedor exterior, intenta que la estructura no esté muy lejos de la vivienda, para que resulte más cómodo. Si, por ejemplo, buscas un rincón de lectura tranquilo y aislado, elige algún lugar apartado del jardín. En el caso de que quieras sombra junto a la piscina, opta por un sistema de toldos recogibles para esos momentos en los que quieras broncearte.
  • Estudiar la orientación del sol. Imagina que instalas tu magnífica pérgola junto a la piscina, para que tus hijos estén protegidos del sol mientras juegan fuera del agua pero, en las horas habituales de baño, la sombra cae justamente sobre la piscina o sobre una zona de arbustos. Estos errores en la decoración de la terraza son más frecuentes de lo que parece, por lo que antes de montar el armazón, verifica que la orientación del sol -e incluso del viento- no torcerá tus planes.

Determinar el estilo. ¿Qué ambiente quieres conseguir? Si buscas un toque rústico, utiliza madera en bisel, respetando sus curvas naturales; emplea arabescos y volutas para un aire bucólico; u opta por el cemento para un ‘look’ modernista. Las posibilidades son inmensas.

Las publicaciones contenidas en Entucasa, el Blog de Hipotecas.com, tratan temas de actualidad que pretenden ser de utilidad para nuestros lectores. No obstante, es posible que algunos de los post menos recientes contengan información no actualizada, por ello es necesario que compruebes siempre la fecha de publicación del post.

Artículos relacionados