¿Qué es la declaración de la Renta?

  /   Tiempo de Lectura: 4 minutos
  /  Tu casa y Tú

Si este año es la primera vez que tienes que presentar la declaración de la Renta o, aunque ya lo hayas hecho con anterioridad, no tienes claro en qué consiste y cuál es su finalidad, en Hipotecas.com te ofrecemos una breve guía sobre el IRPF para que conozcas los aspectos básicos de este impuesto.

Declaración de la Renta: ¿Qué es?

El Impuesto de la Renta de las Personas Físicas, regulado en la Ley 35 / 2006, de 28 de noviembre, es un tributo de carácter personal y directo que “grava, según los principios de igualdad, generalidad y progresividad, la renta de las personas físicas de acuerdo con su naturaleza y sus circunstancias personales y familiares”.

Se trata de uno de los mecanismos que tiene el Gobierno de recaudar fondos de las personas con ingresos, fondos que luego son redistribuidos entre la población a través del gasto público (Educación, Sanidad, Pensiones…) como forma de garantizar el estado de bienestar de la ciudadanía, y ello con independencia de las rentas que cada uno perciba. En concreto, el objetivo del IRPF es según la propia Ley favorecer el crecimiento económico, garantizar la suficiencia financiera para el conjunto de las administraciones públicas o  favorecer la tributación homogénea del ahorro.

Por tanto, la declaración de la Renta es la vía por la cual los ciudadanos ponen en conocimiento de Hacienda cuáles han sido sus rentas percibidas durante el año anterior, sobre las que se aplicarán, en su caso, las deducciones y reducciones que correspondan. En ese sentido, se entiende por renta la totalidad de sus rendimientos (trabajo, capital y actividades económicas), ganancias y pérdidas patrimoniales y las imputaciones de renta que se establezcan por ley (rentas inmobiliarias, transparencia fiscal internacional y cesión de derechos de imagen).

De este modo, aquellos sujetos que hayan obtenido rendimientos de este tipo deben presentar la declaración de la Renta ante la Agencia Tributaria, salvo que se encuentren en alguna de las excepciones recogidas en la legislación.

¿Cómo se calcula?

La declaración de la Renta parte de una base imponible, es decir, el cómputo total de los rendimientos percibidos por la persona.

Respecto a esta base, Hacienda ya dispondrá de una buena parte de ellos, mientras que tendremos que completar otros conceptos a través de la declaración de la renta. Por ejemplo, en las nóminas que percibimos como trabajadores ya está incluida la retención del IRPF. En cambio, si tenemos una vivienda en alquiler, sí que tendremos que incluir en la declaración de la Renta los ingresos percibidos por el arrendamiento.

La suma de todos estos elementos sujetos al IRPF nos dará la cuota íntegra, a la que se aplican deducciones y reducciones, que permiten al ciudadano disminuir el importe que tendrá que pagar al Fisco al justificar ciertos gastos, como la hipoteca, en el caso de las constituidas con anterioridad a enero de 2013, o el nacimiento de un hijo, entre otros muchos.

Como resultado, obtendremos la llamada cuota líquida, que será la cuantía final que tendremos que pagar a Hacienda. Ahora bien, es posible que este importe total sea negativo, debido a que hemos tributado más de lo que nos corresponde según nuestros ingresos, por lo que en este caso será la Agencia Tributaria la que deba devolvernos esa cantidad. De ahí la importancia de consultar el borrador, incluso cuando no estemos obligados a presentar la declaración de la Renta, ya que puede ocurrir que el resultado final nos sea favorable.

¿Cómo realizar la declaración del IRPF?

A la hora de realizar la declaración de la Renta, es importante tener en cuenta los siguientes puntos:

  • Sujetos obligados. Lo primero que debemos aclarar es si estamos obligados o no a realizar la declaración de la renta, pues aunque a priori todas las personas con ingresos deben presentarla, existen exenciones que nos permitirán evitar este trámite. Por ejemplo, si hemos percibido menos de 22.000 euros anuales de un solo pagador, no tendremos por qué presentar la declaración, salvo que salga a devolver y queramos percibir la cuantía.
  • Periodo de presentación. El IRPF tiene unos plazos estipulados. Para la campaña 2018, la declaración de la Renta arrancó el 4 de abril y finalizó el 2 de julio.
  • Solicitud del borrador. Como decíamos, la AEAT cuenta, al inicio de la campaña, con gran parte de la información sobre la renta de cada contribuyente, por lo que para facilitar el proceso, pone a disposición de los ciudadanos un borrador.

Puede darse el caso de que la información del borrador esté completa, de modo que solo tendremos que confirmarlo o, por el contrario, que falten datos sobre ingresos o deducciones, debiendo añadirlos al documento y presentarlo modificado.

  • Presentación de la declaración de la Renta. Una vez que hemos ajustado el borrador con los ingresos y gastos oportunos, llega el momento de presentar la declaración de la Renta, tanto si sale ‘a pagar’ como ‘a devolver’, lo que podremos realizar de forma física en la oficina de Hacienda más cercana, por via telemática a través de la sede electrónica de la AEAT o mediante la app de la Renta habilitada este año como novedad.

Las publicaciones contenidas en Entucasa, el Blog de Hipotecas.com, tratan temas de actualidad que pretenden ser de utilidad para nuestros lectores. No obstante, es posible que algunos de los post menos recientes contengan información no actualizada, por ello es necesario que compruebes siempre la fecha de publicación del post.

Artículos relacionados